Fue una profunda mezcla de carmín y escarlata la que cautivó los ojos de Valentino Garavani cuando asistió a una ópera en España y quedó impactado al ver a una mujer ataviada de terciopelo carmesí. Ese fue el momento en que uno de los más grandes modistos del último tiempo, que falleció este lunes a los 93 años, se encontró con el símbolo eterno de su estilo, con su lenguaje propio y que se convirtió en la segunda piel de las mujeres más influyentes del globo. Pero por más que al recordar al diseñador se nos venga este matiz profundo que a veces se acerca al naranja, fue un color muy distinto el que le lanzó al reconocimiento internacional.

El modisto que marcó una época: luto en las pasarelas por el adiós a Valentino

Debieron pasar los años hasta que el rico bermellón fuera el sinónimo de Valentino, pues antes de ello fue otro diseño completamente diferente el que recibió atención mundial. Aunque Garavani ya había introducido la tonalidad en el universo de la moda en 1959 con su atuendo cóctel sin tirantes de tul drapeado, ese no fue un éxito instantáneo. Después de aquel lanzamiento hubo una prenda, mucho menos estridente en pigmentos y una controversial modelo interesada, los que le catapultaron e hicieron eco en el planeta.

Jackie Kennedy y el vestido de la controversia 

Valentino tenía una serie alba. Aunque el rojo ya había sido lanzado al mercado de la casa de lujo, Jackie Kennedy no buscaba precisamente un pigmento estridente, sino más bien algo más sobrio, adecuado para su boda. En busca de la prenda perfecta para consolidar su unión con su segundo marido, el magnate naviero griego Aristóteles Onassis, en 1968, la ex primera dama eligió una falda plisada color marfil con un top de encaje de cuello alto de la línea nívea de Valentino.

Aquel traje no era más que un contraste absoluto del tradicional modelo de alta costura que usó en su primera boda con el fallecido ex mandatario John F. Kennedy, causando revuelo en todo Estados Unidos. "La pieza de novia de Jackie fue innovadora para la época, al ser un atuendo corto poco convencional", dijo a Vogue Marissa Speer, jefa de ventas de bolsos de diseño y moda de Bonhams en Estados Unidos.

Jackie Onassis (Kennedy) con su esposo Aristóteles Onassis y su hija Caroline Kennedy en su boda de 1968 en la isla privada de Onassis. (Getty Images: Bettmann/ABC)

Dos años más tarde, Valentino se convertiría en el primer diseñador italiano en abrir una tienda en Nueva York. En la década siguiente se volvió "prolífico", dijo Speer, elevando la etiqueta "Made in Italy" a fama global.

El rojo para el maestro italiano

Valentino murió el lunes en su residencia romana, a los 93 años, después de una ilustre carrera en las alturas de la alta moda. Fue la primera opción para la realeza, primeras damas y estrellas de cine y un símbolo de la aristocracia, la elegancia y las grandes figuras. El colorado fue su signo, su declaración estética y su voz. "Creo que una mujer vestida de rojo siempre es maravillosa, es la imagen perfecta de una heroína", concluyó Valentino en el libro Rosso.